
LOS NÚCLEOS URBANOS Y LA VIVIENDA TRADICIONAL
La zona de los pueblos de las faldas de la cadena montañosa, tradicionalmente ha sido considerada como “ Tierra de Toledo” y su influencia se ha dejado sentir a lo largo de los siglos. Este influjo toledano permanece hoy en día.
Los pueblos de este sector, como Gálvez, presentan una tipología de vivienda sencilla, con dos alturas, de las cuales la segunda solía dedicarse al almacén de grano. Los materiales empleados son fundamentalmente el ladrillo, el adobe con capial y la mampostería. Frecuentemente se encalaban las fachadas para proteger las viviendas de las altas temperaturas que se alcanzan en la zona.
Embelleciendo los núcleos urbanos destacaban las casonas de las familias acomodadas y algún palacete de la nobleza rural toledana.

Vivienda tradicional de Gálvez
CHOZOS Y QUINTERÍAS
El trabajo agropecuario precisaba de lugares para el refugio de pastores y labradores. En Gálvez hasta hace muy poco tiempo, se podían ver chozos fabricados a base de juncos. En el interior todo se disponía en torno al “hogueril” o fogón donde se hacia lumbre y sobre el que cuelga de la rueda el caldero. Alrededor se disponían unos catres o poyos para dormir que levantan del suelo y tienen un armazón de soguillas sobre los que se disponía la colchoneta. Por su parte, los agricultores necesitaban un alojamiento más estable, sobretodo en determinadas épocas en las que el trabajo del campo era más intensivo. El trabajo de sol a sol y la distancia existente entre algunas tierras de labor y el núcleo urbano, traían como consecuencia la estancia prolongada en el campo. Normalmente estos trabajos se concentraban en periodos de cinco días de ahí e4l nombre de “quinterías” que reciben las casillas de labor.

Chozo de piedra
MOLINOS DE AGUA
Desde la época que se ha dado en llamar Revolución neolítica, y que trajo consigo la sendentarización parcial de los hombres, gracias al nacimiento de una incipiente agricultura y ganadería, se idearon sistemas para moler los cereales. Los molinos de agua aparecen ubicados en las riberas de los cursos de agua, aprovechando el caudal. Son construcciones de planta rectangular, fabricados con mampostería frecuentemente reforzada en las esquinas por sillares, y cubiertos con teja curva.
NORIAS
Las parcelas de cultivos minifundistas se caracterizaban por tener alguna pequeña casita de labor y una noria con alberca para regar. Las estructuras suelen consistir en un pozo circular de pequeñas dimensiones, forrado con mampostería trabada con cal, que sobresale del terreno en forma de pequeño montículo. El sistema de extracción del agua consistía en unas ruedas metálicas que llevan acoplados canjilones, generalmente de chapa. Estos canjilones vierten el agua extraída en un pequeño canal que conduce el agua hasta la alberca.

Noria para sacar el agua
ESPACIOS PÚBLICOS PARA LAS RELACIONES SOCIALES
La celebración de acontecimientos y festividades que desde tiempos inmemorables han tenido la efectividad de propiciar el acercamiento y el contacto de las gentes, fomentando las relaciones sociales, halla su reflejo en la creación de espacios para uso y disfrute de la comunidad. Las plazas públicas cumplen desde hace siglos esta función social. En torno a estas plazas nacen los principales centros de reunión: las iglesias, y más concretamente los atrios de las mismas que suelen estar dotadas de bancos y poyetes, y los soportales de algunos ayuntamientos. En general, se busca un espacio resguardado y próximo a los edificios citados que desde siempre han funcionado como congregadores de la población.

Plaza del Ayuntamiento

Plaza de "Angelillo"

Parque del Pabellón
ABREVADEROS Y FUENTES
El abrevadero es una construcción marcada por la necesidad de una comunidad rural y que, por lo tanto, responderá siempre a unas características marcadas por el sentido utilitario y práctico que predomina en la mayor parte de los actos de la vida rural. Los abrevaderos se pueden clasificar en dos tipologías diferentes: los de afloración natural (fuentes) y los que precisan de excavaciones y galerías para que aparezca (pozos).

Abrevadero de Gálvez
LAVADEROS
Hasta la reciente invención de ingenios mecánicos para lavar la ropa, se hacía obligada la utilización de los recursos naturales para efectuar dicha tarea. El más primitivo de los sistemas consistía en elegir una roca lavada, con cierta pendiente y lamida por las aguas del arroyo, para frotar la ropa, eligiendo otra roca cercana separada del cauce para secarla al sol. Esta tarea se efectuaba de rodillas, por lo que era frecuente el empleo de almohadillas o banquetas de madera. Con el tiempo se empiezan a crear espacios pensados para la tarea, surgiendo así los lavaderos comunales, costeados en muchas ocasiones por la comunidad.